Una cura para la preocupación
A Cure for Care
Preocuparse en exceso no es solo agotador: Spurgeon lo trata como una desconfianza, y propone un remedio concreto en vez de pedir que dejes de sentirlo.
“echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.”
Este pasaje también está en versículos sobre la ansiedad.
- Pasaje
- 1 Pedro 5:7
- Predicado
- 12 de enero de 1862
- Lugar
- Metropolitan Tabernacle, Londres
- Referencia
- Sermón 428
Spurgeon predicó esto un domingo de enero de 1862, ante una congregación de comerciantes y obreros londinenses a los que la preocupación por el dinero les quitaba el sueño de verdad. No es un sermón abstracto sobre la fe: habla de negocios que van mal, de hijos, de pan.
Lo interesante es que no organiza el sermón alrededor del consuelo, sino alrededor de un diagnóstico. Llama a la preocupación una enfermedad, y la trata como tal: primero la describe, luego receta, y solo al final da los motivos por los que el remedio funciona.
Primero: la enfermedad
Spurgeon separa dos tipos de preocupación. Hay una que llama ilegítima: la ambición, la avaricia, las ansiedades imaginarias sobre cosas que no han pasado. Sostiene que esa se disolvería sola si uno se humillara bajo la mano de Dios, porque nace del orgullo.
Y hay otra legítima: el pan de mañana, los hijos, el trabajo. Con esa es más cuidadoso. No dice que esté mal tenerla. Dice que cuando se lleva al exceso se convierte en otra cosa, porque a partir de cierto punto ya no es previsión sino desconfianza en que haya alguien ocupándose.
Sus ejemplos son incómodamente concretos: el comerciante al que la angustia empuja poco a poco hacia el fraude, y el empresario que pierde el sueño por un negocio. Ninguno de los dos empezó queriendo hacer nada malo.
Segundo: el remedio
El verbo del texto es «echar», y Spurgeon insiste en que es un verbo de esfuerzo, no de resignación. Echar una carga es un acto: hay que levantarla y soltarla en otro sitio. Por eso el remedio tiene dos partes, la oración, que expone el problema, y la fe, que deja de vigilar la solución.
Va tema por tema con lo que preocupaba a su congregación: el pan diario, citando a Jesús y los lirios; la ansiedad del negocio; los hijos; y las ansiedades espirituales, que trata con la misma seriedad que las materiales.
Tercero: por qué funciona
Aquí Spurgeon no argumenta con psicología sino con carácter: la providencia de Dios sobre todas las cosas y sobre cada una, su afecto concreto por los suyos, y las promesas hechas a personas con nombre.
El remate es la segunda mitad del versículo, que es donde está todo el peso: «porque Él tiene cuidado de vosotros». El argumento no es que preocuparse sea inútil. Es que ya hay alguien ocupándose.
En sus palabras
“Leave your cares with God and care for Him.”
Deja tus preocupaciones con Dios y ocúpate de Él.
“Humble yourselves under the mighty hand of God.”
Humillaos bajo la poderosa mano de Dios.
Este es un resumen nuestro. El sermón completo de Charles Spurgeon está en Christian Classics Ethereal Library. Es de dominio público: puedes leerlo entero sin pagar nada.
