Charles Spurgeon

Canciones en la noche

Songs in the Night

Spurgeon toma media frase perdida en el discurso de Eliú y saca de ella todo un argumento: cantar de día lo hace cualquiera; la canción que cuenta es la que se canta a oscuras, y esa no se fabrica, se recibe.

Y ninguno dice: ¿Dónde está Dios mi Hacedor, que da canciones en la noche.
Job 35:10

Este pasaje también está en versículos de consuelo en el dolor.

Pasaje
Job 35:10
Predicado
Predicado en New Park Street; publicado el 27 de febrero de 1898
Lugar
New Park Street Chapel, Londres
Referencia
Sermón 2558

El versículo ni siquiera es una promesa: es un reproche. Eliú se queja de que nadie pregunta por Dios en la noche. Spurgeon le da la vuelta y se queda con lo que el reproche da por sentado: que hay un Dios que da canciones justo cuando no hay motivo para cantar.

Lo predicó en New Park Street siendo muy joven, y se publicó como sermón 2558 años después de su muerte. Va dirigido a gente en la noche de verdad: menciona por nombre a los pobres de Spitalfields, uno de los barrios más duros del Londres de entonces.

Quién las da

La primera división responde de dónde salen: las da Dios. Nadie se fabrica una canción en la noche, y Spurgeon desconfía explícitamente de los predicadores que intentan arrancarla a la fuerza de un corazón afligido.

Su razón es casi mecánica: de día uno canta de muchas cosas, de sus evidencias, de sus deberes, de lo que va bien. De noche no queda tema. Cuando los pozos se secan, solo se puede beber de uno, y por eso la canción de la noche habla de Dios o no existe.

De qué tratan

La segunda división las ordena por tiempo. Se canta del ayer: lo que ya hizo, la propia conversión, las liberaciones pasadas. Y cuando la memoria propia no alcanza, Spurgeon manda tomar prestada la de otros, como el marinero que no llega al amarre de la orilla y usa el cabo de otro barco.

Se canta de la noche misma: siempre queda una estrella, y agradecer la que hay es la manera de que aparezcan dos. Soy pobre, dice, pero podría ser más pobre.

Y se canta del mañana. Aquí cuenta la de una hermana moribunda que rechazó todos los consuelos del pasado; solo quería oír hablar de lo que venía. Hay noches en las que el único canto posible mira hacia delante.

Por qué valen más

La tercera división compara. La canción nocturna es más sincera, porque se canta bajo el dolor y no gracias a su ausencia; y es más duradera, porque no depende de que las cosas sigan yendo bien. Su imagen es el ruiseñor: canta más dulce precisamente porque canta de noche.

Y prueba cosas que el día no puede probar: fe que confía sin ver, valor que canta cuando los demás callan por miedo, y un amor que no necesita que Cristo lleve corona para acompañarlo.

Para qué sirven

La última división es práctica. La canción anima al que la canta, y cita a Lutero: el diablo no soporta el canto. Agrada a Dios más que ninguna otra, porque alabar cuando esconde su rostro es la única alabanza que no puede confundirse con conveniencia.

Y anima a otros sin saberlo. Recuerda al peregrino de Bunyan en el valle de sombra de muerte, que oyó a alguien cantar delante de él y supo que no estaba solo. El que cantaba nunca se enteró de a quién sostuvo.

El cierre es el más citado del sermón: discutir de religión convence poco; cantar en la noche convence más que cualquier argumento.

En sus palabras

  • It is easy to sing when we can read the notes by daylight; but the skillful singer is the one who can sing when there is not a ray of light to read by.

    Es fácil cantar cuando se pueden leer las notas a la luz del día; el cantor de verdad es el que canta cuando no hay ni un rayo de luz para leer.

  • The nightingale sings most sweetly because she sings in the night.

    El ruiseñor canta más dulce precisamente porque canta en la noche.

Este es un resumen nuestro. El sermón completo de Charles Spurgeon está en The Spurgeon Library. Es de dominio público: puedes leerlo entero sin pagar nada.

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